Si a alguien le interesa, Radiohead tocará a las 11 pm (local), 3 am hora chilena, de hoy, por supuesto.
Tengo que decir que esta canción de Can la conocí gracias a un cover que hizo Radiohead en una de sus giras por Europa. Es más, creo que si no fuera por la banda de Oxford jamás hubiese conocido a este grupo alemán o, peor aún, el krautrock. Por eso pienso que siempre es bueno que los artistas más conocidos compartan con su público sus influencias e intereses, como periódicamente lo hace Radiohead a través de su blog y sus playlists conocidos como “Office charts”.
Jonny Greenwood, Radiohead. (Via Jonny Greenwood’s Facebook page)
Artwork for Radiohead’s Hail to the Thief (2003) by Stanley Donwood / Making of.
Radiohead: no habrá gira por Sudamérica el 2012
Ayer Radiohead informó que tocará por primera vez en Taiwán. Hoy, el festival Coachella acaba de anunciar como cabeza de cartel a la banda de Oxford. Pero novedades para la fanaticada del Cono Sur, nada, al menos para este año.
Una fuente confidencial y cercana a Radiohead afirma que lo más probable es que no haya gira por Sudamérica durante 2012. Lo bueno es que la misma persona no descarta que el próximo año sí vuelvan a estas latitudes.
Muchos fans rumoreaban que los autores de “Lotus Flower” vendrían en abril, después de sus dos conciertos en México, pero esta noticia echa por tierra la hipótesis.
Una de ellas, “Stuck Together”, cuenta con la colaboración del también integrante de Radiohead, Jonny Greenwood. A ver qué te parecen.
Este video es visual y musicalmente genial! Lo amé, por eso lo publiqué en la página de Jonny Greenwood en Facebook y acá. Pequeño cabrón.
Radiohead: Hail to the Thief (2003)
Hail to the Thief (2003) es el álbum de Radiohead más inesperado e impredecible que el grupo pudo grabar. Todos -o al menos la gran mayoría de sus seguidores y críticos adherentes a su música- esperaban lo que sería la “continuación” del gran y exitoso OK Computer, del ‘97, después de los casi transitorios Kid A (2000) y Amnesiac (2001). Sin embargo, resultó ser un conjunto de canciones que dieron vida a la “antítesis” de aquel disco que a fines de los ‘90 les brindó éxito, diferenciación y excelentes dividendos.
Muy a diferencia de ese ya clásico LP, Hail to the Thief no es más que el reflejo de cinco tipos a los que les fascina experimentar e innovar. Radiohead no son como la típica banda que sigue la línea musical y artística de su obra cimera en los discos posteriores (pues confían en que el éxito del álbum anterior se repetirá inevitablemente en los siguientes), sino que, por el contrario, los mueve principios como la innovación y la experimentación, lo cual se traduce en la incorporación de nuevos instrumentos (y, por consiguiente, de nuevos sonidos), de nuevas temáticas (sumamente postmodernistas e inherentes al ciudadano amenazado por el stablishment); la fusión de estilos no muy vinculados entre sí (comúnmente el rock de guitarras distorsionadas lo mezclan con líneas casi “beatlesque” y brit-poperas, además de sonidos medios jazzy, sin exagerar ni abusar de ello); y, por último, la incorporación de autores ajenos a la música como parte de sus influencias directas, entre ellos escritores y cineastas. Y aquello sí que se nota.
El Hail to the Thief empieza con una pista que apela a la sinergia (esa tesis que postula la suma de dos elementos que, a su vez, dan como resultado un elemento más). El tema lleva por título “2+2=5”. No obstante, Thom Yorke, el vocalista de la banda, en varias ocasiones ha declarado que más allá de esa ideología, “2+2=5” alude a la negación de una verdad absoluta (2 y 2 no necesariamente deben resultar 4). Sea cual sea el tópico, esta canción está llena de sonidos abstractos, difíciles de predecir, pues su tempo es tan irregular como la estructura de sus puentes, estrofas y coro. Un track hermosamente ambiguo.
Le sigue “Sit Down. Stand Up”, una composición cuya letra se encuadra en sólo ocho frases bastante concisas, pero con un significado exponencial: hablan principalmente de la llamada “atomización”, fenómeno propio de la sociedad de fines del siglo XX y principios del XXI, marcada por las masas y los grandes grupos de personas (¿o “individuos”?) que siguen a un “líder”. Este “líder” es el gran responsable de la hegemonización de las rutinas humanas, del individualismo y el “anonimato”. Pues bien, precisamente de esto habla “Sit Down. Stand Up”. Habla del “anonimato” del que eres protagonista cuando te nombran por un grupo de números más un guión y no por tu nombre.
“Sail to the moon” se llama el tercer track del álbum, y al escucharlo, no es extraño que te sientas fuera de esta dimensión. En él predomina el piano más clásico que un grupo tan innovador como Radiohead podría tocar. En esta ocasión, Thom Yorke está a cargo de este instrumento, quien junto a su característica voz “gravemente aguda”, metaforiza lo que ocurre cuando ya no queremos seguir siendo uno más entre muchos, o, simplemente, el momento en que intentamos huir del esquema de nuestras rutinas. Esta canción pregona que una actitud como ésa sólo puede terminar mal.
____________
Comentario de los siguientes tracks, muy pronto.
By Stanley Donwood.

